La mayoría silenciosa de la montaña…

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voluntario voluntarios carrera de montaña¿Qué implica ser voluntario en una carrera? 

¿Has pensado alguna vez en ser voluntario de una carrera?, muchos de los aficionados a este mundo, en alguna ocasión u otra nos hemos planteado en mayor o menor medida participar en algún evento de trail ayudando como voluntarios.

Bien, sirva este artículo para agradecer a esa mayoría silenciosa que acude a las carreras con el fin de convertirlas en algo diferente, que se sacrifican para que un proyecto salga adelante, y es que son una parte importantísima para que todo funcione y en muchas ocasiones son los principales responsables de que una carrera determinada consiga hacerse un nombre en el, cada vez  más competitivo, calendario deportivo.

Muchas veces, las localidades que consiguen englobar en su organización a mucha masa social de sus municipios y hacerlas partícipes de ella, consiguen recompensas mucho mayores y adelantan en popularidad a carreras con enormes presupuestos y con grandes patrocinios.

En este mundo de la montaña en el que todavía se conserva el espíritu del compañerismo, los voluntarios son los encargados de trasladarlo a los participantes y aficionados que se acercan hasta la prueba, el caso de la Zegama-Aizkorri de la semana pasada, es una buena muestra de eso, ya que la ilusión de un pueblo ha llevado al municipio a contar con una de las citas más importantes del trail, como mínimo, europeo.

Por otro lado y como suele decirse, no hay que pecar de buenos, y es que el trail ha experimentado un boom en los últimos años que ha provocado que en algunas carreras se mueva una gran cantidad de dinero y donde los intereses empresariales pasan y pasaran por encima de la ilusión de la gente que decide crear y sacar adelante una prueba de estas características, evidentemente, nada a criticar, pero hay algo en el ambiente que hace que en algunas carreras se respire emoción, esencia de montaña y cercanía, algo que tan solo pueden transmitir las personas y eso tanto los corredores como todos los que les acompañan lo notan y lo necesitan.

En la montaña estás solo, sufres solo, corres solo y ellos están ahí.

Corta vida deportiva le espera, a aquél que crea que en este mundo, los intereses económicos pueden superar a las ganas de un pueblo para organizar una carrera, por dos motivos muy simples:

  • El primero, las montañas están donde están, y nadie mejor que los que participan en las organizaciones como voluntarios conocen sus caminos y secretos, sus pasos complicados, los lugares donde el corredor sufre y necesita ánimos…
  • Y segundo porque hasta ahora ha sido así y esperemos que no cambie nunca, en este mundo, la ilusión siempre vence.

En definitiva, sin ilusión no hay voluntarios y sin voluntarios no hay carrera.

Y tu ¿te animarías a ser voluntario de alguna carrera de montaña?

Jordi Corbella, juez-árbitro de Carreras por Montaña de la F.C.D.M.E.

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