Psicología de las lesiones del corredor de montaña. 2ª parte

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lesion parte 22.1 – Necesidades y redefinición de los objetivos.

Las necesidades del corredor/a lesionado/a se pueden recoger en estos cuatro apartados:

Encontrar el sentido a todo esto:

Causas, errores. Un buen análisis supondrá no cometer los mismos errores y/o corregirlos. Muchas veces es un accidente el que nos deja fuera de juego, pero en otras ocasiones son errores evitables: sobre exigencia, falta de descanso, no seguir una progresión, no estirar, no alimentarse bien, etc.

Ejercitarnos de otro modo, sentirnos activos:

Ejercicios excéntricos, propioceptivos, pesas, bicicleta y actividades similares según el caso. Seguir sintiéndonos deportistas pese a no correr ayudará a disminuir el stress que surge de la inactividad. Debemos seguir dando lo mejor de nosotros/as pero esta vez enfocados a la recuperación (que no a la mejora del rendimiento), por ejemplo estirando minuciosamente como nos recomiende nuestro/a fisioterapeuta, aplicando hielo, contrastes…

Empatía:

necesitamos que los demás nos entiendan. Muchas veces es difícil explicar a un no-corredor por lo que estamos pasando, creen que exageramos, que no es para tanto. Hay que tener muy claro que además de no estar conectados con nuestra pasión, están en otro plano emocional y que no suelen responder con un afecto recíproco. Personalmente recomiendo buscar en nuestros compañeros de fatigas o deportistas de otras disciplinas el apoyo necesario.

No sentirse juzgado.

En el mundillo del trail, todavía hay gente que no comprende nuestra afición y lo ve como algo extraño. La ayuda recibida en forma de consejos por estas personas no suele ser la más adecuada, por ejemplo:

“No será para tanto, ya se te pasará”

“Sólo es un hobby

“Tenía que pasar, andáis todo el día corriendo”

“¿Y te extraña? Correr por el monte no puede ser sano”

“Lo que tienes que hacer es dejar de correr e ir la piscina como hago yo”

Recordar que no debemos subestimar, comparar con otros/as, ni juzgar la intensidad de los sentimientos de la otra persona, independientemente de la causa que los produzca. Si queremos ayudar deberemos permanecer accesibles y dispuestos a escuchar, a dar apoyo cuando nos lo pidan. No tener prisa y no desautorizar ni quitar importancia a lo que siente es primordial.

Redirigir objetivos

Tendremos que adaptarnos a la nueva situación y volver a definir los objetivos. Correr por el monte será nuestra principal meta y una vez reanudados los entrenamientos, podremos pensar en una carrera que tengamos lo suficiente lejos en el calendario como para llegar con garantías de disputarla pero sobre todo de disfrutarla.

Para llegar a ese punto antes debemos trabajar en estas dos direcciones:

  • Los objetivos a corto plazo serán muy claros: curarnos. Debemos focalizarnos en rehabilitar esa parte afectada en la medida de lo posible y descartar todo lo que no fomente esa mejoría. Pequeños avances irán aumentando nuestra motivación, pero debemos de ser cautos y mantener la cabeza fría.
  • Las metas a medio plazo podrían ser el entrenamiento cruzado y el fortalecimiento general. Debemos construir un cuerpo fuerte en el que nuestra energía tenga vía libre para expresarse en forma de movimiento fluido.

Hay que subrayar que el haber realizado con éxito un ciclo de lesión-recuperación con su adecuado tratamiento físico y trabajo mental, ayudará a mejorar la actitud emocional ante las posibles lesiones que tengamos en el futuro.

reflexionar

2.2 – Tiempo de reposo, tiempo para nosotros/as

En el puzzle de nuestra ajetreada rutina que comprende trabajar, poner la lavadora, estudiar, criar a los/as hijos/as, dedicar tiempo a la pareja, los/as amigos/as, cocinar, entrenos, atender a nuestro animal querido… hemos perdido una pieza. Una pieza que deja un hueco para las cosas a las que no llegamos normalmente. Hay que aprovechar esta ventana de oportunidades:

Tiempo para la reflexión

Este parón inevitable es un buen momento para preguntarnos diferentes cuestiones:

¿Por qué corremos?

¿Me gustaría seguir corriendo dentro de 20 años?

¿Estoy entrenando de una manera sostenible en el tiempo?

¿Qué es lo que busco practicando trail?

¿Correr me hace libre o por el contrario, dependo de ello para sentirme bien?

¿Qué aporta a mi desarrollo y crecimiento personal? 

Tiempo de análisis

Si tenemos un registro de nuestros entrenamiento bien sea en un cuaderno o en algún soporte digital, conviene repasar los últimos meses/años para ver que hemos hecho bien y que es lo que se puede mejorar. Comparar años pasados y carreras en las que tuvimos buenas sensaciones o batimos nuestros tiempos. En los continuos cambios en la metodología de los entrenamientos de este mundillo, el mejor asesor que uno/a puede tener es la experiencia propia: aprende de ti mismo.

Tiempo para frenar

Muchos de los apasionados/as del trail solemos entrar en unos ciclos de entrenamiento-descanso-mejora del rendimiento que van en aumento y que son difíciles de parar. Muchas veces no somos conscientes de la exigencia que como meros aficionados/as, exigimos a nuestros cuerpos y mentes. Entramos en una inercia en la que priorizamos cada vez más nuestra evolución, dejando de lado cosas que de otra manera no lo haríamos. Deberíamos tomar conciencia de ello y tomarnos un tiempo para pensar en cómo están las cosas y alejarnos un poco para poder mirarnos con perspectiva.  

Tiempo para ti y para los demás

La familia, los/as amigos/as, el perro, la pareja, los/as hijos/as… Disfruta de ellos sin mirar el reloj. Sáltate la dieta y date un capricho gastronómico. Da un paseo con tu mascota, toma una café con algún amigo/a, visita a tu familia, tomate una cervezas y relájate en buena compañía. Se consciente del valor de estos momentos y guárdalos en la memoria para rescatarlos cuando tengas malos momentos en alguna carrera, principalmente en alguna ultra trail en la que la cabeza da muchas vueltas

Tiempo para aprender

En sus comienzos cuando Kilian Jornet se rompió la rotula se centró en leer acerca de la biomecánica y la fisiología humana y puso todo sus esfuerzos en la rehabilitación. Es un buen ejemplo de la actitud ante una lesión: la búsqueda de la mejora para ser unos/as corredores/as más completos.

Podemos documentarnos en diferentes cuestiones para descubrir métodos de entrenamiento alternativos o hábitos alimenticios que fomenten una nutrición más saludable. 

Tiempo para curar otras molestias

Independientemente del dolor que nos ha hecho parar, casi siempre existen otras molestias adyacentes que acompañan nuestros pasos. Utilizar este periodo para estirar, comer e hidratarnos correctamente ayudará a su sanación y nos permitirán volver en mejores condiciones.

Del mismo modo también nos beneficiará de cara a otras lesiones que se estén fraguando mediante la acumulación de la carga de entrenamiento y que todavía no se hayan manifestado, lo que es conocido como “el efecto gota de agua”.

Oier Salaberria Agirre.

Licenciado en Psicología,  Psicopedagogia y Corredor de montaña.

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