aizkorrileireHIRU HAUNDIAK 2016

Se acercaba el fin de temporada , después de la Nafarroa Xtrem me había planteado no correr la Hiru Haundiak puesto que mi cuerpo ya empezaba a dar avisos, pero enseguida cambié el chip y me propuse llegar con mi mejor baza, las ganas de hacer esta prueba para mí fue la clave.

Llegamos Araia , recogida del dorsal , momentos previos a la prueba donde aprovechamos para compartir sensaciones y ánimos con amig@s. Allí me esperaba una sorpresa Mikel Leal , no pude disimular la emoción , el me traía un poco de cada uno de mis grandes apoyos en este mundo ” los mugalaris “.

Estaba feliz , no estaba nerviosa , simplemente feliz.

Se acerca la hora de la salida, nos vestimos y nos vamos acercando, hace un frío que pela y me empiezo a temer que ahí arriba no será mejor. Mi cuerpo no entra en calor, hace mucho frío  y después de varios kms sigo con todos los miembros de mi cuerpo congelados.

Casi sin darme cuenta avisto la Cruz del Gorbeia a lo lejos, había que abrigarse en las zonas descubiertas, el viento y el frío azotaba con fuerza y si dejabas pasar la oportunidad de ponerte la chaqueta y los guantes lo podías pagar muy caro. Coronamos Gorbeia km11, primer objetivo cumplido, ahora tocaba dejarse llevar en la bajada.

Las sensaciones son buenas y ya falta poco por llegar al siguiente avituallamiento, Ubidea km21, reponemos líquido, la gente se vuelca cada vez que pasamos por los avituallamientos y como se agradece. Empieza una molestia en el glúteo que no es la primera vez que se deja sentir pero yo me repito una y otra vez que el dolor está en mi cabeza y que puedo controlarlo.

Vamos bastante pegadas las 4 primeras pero esta carrera para mí era diferente, “Leire tú a lo tuyo,  esta carrera es muy larga y pueden que estén más fuertes que tú pero si te pasan ¡¡¡anímalas!!!!” Como lo he hecho siempre.

Los resultados dependen de mí , las posiciones no ,así que a correr !!.

Otxandio km27, en  este avituallamiento había que comer y coger fuerzas. Ponemos rumbo al anboto, estaba preciosa la noche , teníamos luna llena y la silueta de las montañas se dejaba ver, la hilera de corredores/as dando brillo en las faldas de Anboto era impresionante.

Hiru haundiak 2016
Control de Urkiola, camino del Anboto

Allá vamos hacia Anboto , en la subida guardé los bastones, te ayudaban más las manos, la bajada no quedaba otra decidí ponerme los guantes para no cortarme las manos y para bajar dando culadas. Un resbalón allí y te llevarías buen susto.

En la bajada nos cruzábamos con l@s corredores/as que subían, Izaskun iba segunda, la recordé que se abrigara arriba hacía mucho frío y Aitziber subía poco después, me alegre de verla y la animé.

Poco a poco los kms van pasando, la noche también, esta parte de la prueba es bastante corrible y yo me encuentro agusto y casi sin darme cuenta llego a landa km 60. Allí están Eneko y Urtzi, esperando para darme referencias y recordarme que tengo que comer.
Pobres, yo no sé qué cara tendría pero a ellos se les notaba también el cansancio , es muy duro tirarse toda la noche de aquí para allí para apoyarnos.

Cojo la bolsa de vida y repongo, cojo comida y marcho, solo quedan 40 kms, madre mía y ya el cuerpo empieza a protestar. La ultima cima ” Aizkorri “, aún nos quedan subidas fuertes y también muchos toboganes, intento mantener el ritmo pero cada vez es más difícil.

leiremolinosAmanece y empiezan a aparecer los primeros rayos de sol , ahora entre los senderos los árboles se diferencian: Robles , hayas, acebos…… con un musgo abundante, era una imagen digna de las mejores estampas. A lo lejos se empiezan a distinguir los molinos, el sonido que producen y el viento nos acompañan durante 10 kms, ese tramo de la carrera a mí se me hizo duro pero ahí estaba en frente , asomaba el Aizkorri desafiante y me recordaba que tenía que pasar a saludarle.

“Venga que ya está Leire” me repetía una y otra vez, ” aquí estas quién te lo iba a decir…”
Levanto la cabeza y tiro para arriba con un ritmo constante….ya está Aizkorri km90!!! Solo queda bajar y disfrutar de lo conseguido.

Me duelen las plantas de los pies y la bajada no ayuda mucho pero ya veo más cerca el final y eso motiva. Con mantenerme así llegaré a meta con algo inimaginable. Según me voy acercando al final empiezan a pasarme imágenes de toda la carrera por mi cabeza, de mis hijos Ardane y Etxahun y de Eneko mi pareja.

He corrido toda la carrera sola y eso me ha dejado tiempo para pensar y recordar momentos con gente que quiero y aprecio mucho.

Entro en el pueblo bastante entera emocionalmente pero físicamente destrozada pero ya estaba allí la meta, la cinta me estaba esperando. La emoción se mezcla con el cansancio y me quedo exhausta:

metaleire

“solo puedo agarrar la cinta con fuerza y sentir ese momento lo más intenso posible para que no se me olvide nunca”

Eskerrik asko a Leire por compartir su experiencia con nosotros.

Podéis ver a Leire en plena carrera en el siguiente vídeo ( segundo 30;  minuto 2′ 03 ; minuto 7y14seg ; minuto 12 y 30seg.)

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