Euskal herria mendi erronka
Julen Martínez de Estíbariz Foto: Ehme

Todo esto empezó a moverse el año pasado en el viaje de vuelta de Valencia, algunos compañeros comentaron que querían probar en una distancia más larga. En mi caso Ander me dijo que la quería hacer y no me costó mucho decidirme.

Borja cogió rápido la idea y nos apuntó a Euskal Herria Mendi Erronka (Euskal Herriko ultra txapelketa, Leitza, Maioak, Gaintza, Irumugarrieta, Aralar, Lekunberri). Y este sábado estas palabras cogieron sentido una detrás de otra.

En la semana previa a una carrera así toca descansar las piernas y empezar a entrenar la cabeza.

La idea de carrera no estaba del todo definida, tenía claro como siempre intentar disfrutarla y arrimar unos puntos para la clasificación por equipos. Tomaba fuerza el intentar seguir ritmos de amigos “ultreros” para ver sensaciones, porque disputar el kilómetro vertical con el nivel que había iba a ser un suicidio para el resto de carrera.

Nos presentamos en Leitza y a cumplir con el ritual de dorsal, chip, apretar bien las zapatillas, está nublado pero parece que no va a llover y hace buena temperatura. Sin calentar, al corralito con bastante tiempo de antelación aunque pasa rápido saludando y hablando con la gente.

Se arranca a un ritmo fuerte y la grupeta inicial se va alargando, los primeros kilómetros se me pasan muy rápido y enseguida llegamos al cartel de 5 km. En este primer tramo cojo de referencia a Mikel, subiendo cómodo andando y se tira fuerte hacia abajo y en los llanos. Antes de llegar al primer avituallamiento de Pagozelai empiezo a comer barrita, gel, sales, que luego se irá cerrando el estómago.

En la larga bajada hacia Arribe me reagrupo con Ander, me da mucha confianza correr a su lado, hablamos del ritmo que llevamos, sensaciones, me dice que tome más sales porque hay mucha humedad.

Y llegamos a Gaintza donde comienza el kilómetro vertical a Irumugarrieta,

“18 km en 1h 40min, buff que ritmo”

La idea es cargar bien la mochila en este avituallamiento para subir comiendo, así me emociono menos en la subida y lo hago en una posición menos agachada, es la adrenalina de los verticales. La humedad del suelo con la niebla y la pared de Irumugarrieta hacen un ambiente muy húmedo, menos mal que a mitad de subida nos dan agua fresca de una fuente.

A partir de mitad de la subida cojo de referencia a Javi, poco a poco llego hasta donde él y me comenta cuanto queda y si quiero pasar, pero me parece muy buena su compañía. Sin embargo al ver entre la niebla la gente en la cima aprieto un poco para acabar el tramo cronometrado (qué mérito tienen los que están en estos puntos pasando el chip).

Y este puede ser el punto clave de la carrera, corono cuarto Irumugarrieta y me encuentro bien, pero quedan 45 kms y qué hago, sigo dándole o levanto un poco.

Julen Martinez de EstibarizIntento ver referencias donde deja la niebla pero no viene nadie por detrás. Son kilómetros de muchas dudas, dar vueltas a la cabeza y escuchar frases, “esas piernas tienen calidad” de Edu en el camino a Leitza, “haz tu carrera” del urdin team, “hay que arriesgar” de Unai y Gorka.

Llegamos a San Miguel y empiezo a ver Xabi por delante aunque sigo con miedo que le comento a Borja en el avituallamiento, pero me lo deja claro “nos vemos en Lekunberri”. Camino hacia allí, están Iñigo y Larraitz animando “llevas buena cara” y en una pista me parece ver que Xabi va con Iker y nadie por detrás, pero la tripa se pone revoltosa y hay que mantener.

Estamos en Lekunberri km 45 y la distancia que queda ya es conocida. En los túneles me encuentro a Iker con calambres y un poco más adelante a Xabi que me anima y empuja un montón. Iker no se rinde y me vuelve a coger, lo más fácil sería haberse quedado en Lekunberri pero no lo hace y me regala unos de los mejores kilómetros de sufrir y disfrutar por el monte.

Subiendo Ireber nos comentan que Jokin se ha retirado, una pena, ánimo y a recuperar ese tobillo. Aquí ya vamos con lo justo y en la bajada Iker vuelve a tener problemas de calambres.

Quedan 7 kms pero se hacen eternos, sin referencias y entre la tensión, niebla, ovejas, hierba alta, cuesta mucho seguir las marcas. Es momento de correr con todo, pensando en los de casa, los sobrinos, …

Y cuando parece que se puede conseguir aprovecho los ánimos de la gente que hay en la terraza de un caserío para ver que viene muy cerca. Así que apretar hasta el final, suerte que entramos en Leitza y vamos directamente a la plaza sin dar vueltas.

Lo que ha pasado después no sé cómo contarlo, os habéis alegrado y disfrutado tanto como yo, y con eso me quedo.

podiummasculino
Foto: Euskaltrail

Eskerrik asko Julen por esta preciosa crónica y por querer compartirla con nuestros lectores. Te deseamos el mayor de los éxitos para las siguientes carreras.

 

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