Un deportista que acumula éxitos, ¿nace o se hace?

Kilian Jornet

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kilian jornetCada vez son más los deportistas que dan importancia a la fortaleza mental, y es que, sin duda alguna, es uno de los requisitos que debe cumplir todo deportista que quiere recoger éxitos. De nada vale una técnica muy pulida y una preparación física enorme, sin una habilidad mental. Podrás llegar a ser buen deportista o mejor, pero no llegarás a destacar.

Y es que Tu cuerpo cumple las órdenes que tu mente le manda. De nada sirve, por ejemplo, ser un portento físico si en tu mente solo deambulan pensamientos negativos, tu autoestima está al ras del suelo, no confías en tus capacidades, etc..

A continuación, vamos a enumerar algunos componentes que consideramos importantes para

La autoestima o autoconcepto

Es necesario que el deportista haya trabajado su autoestima, para que cuando viva una derrota, esta no sea sentida como algo que atente contra su yo y haga que el deportista se frustre, pierda la ilusión por la práctica del mismo y llegue incluso a abandonarlo. Es tan importante reconocer tu valía como tus defectos, y mantener el equilibrio del valor de las cosas; para tener así muy claro que el resultado del evento deportivo no puede afectar a tu valor como persona.

Todos tenemos días buenos y días malos, y todos los días nuestro cuerpo no reacciona de la misma forma; pero si se ha hecho todo lo que se tenía que hacer, y uno se ha esforzado para conseguir su objetivo; el no obtenerlo no tiene que convertirse en un reproche hacía uno mismo,

Cada persona vale por lo que es, no por lo que tiene o por lo que logra

La autoconfianza

Este aspecto va de la mano de la autoestima, y se trata de otro aspecto que se convierte en vital para aquel deportista que quiera obtener alto rendimiento.

Una persona con baja confianza en sí mismo, nunca dará el 100% de su verdadero potencial. Por eso, es muy importante tanto trabajar este aspecto de la autoconfianza, como el trabajar la capacidad de saber mantenerla y recuperarla si en algún momento hemos dejado de creer en nosotros sobre todo cuando estamos atravesando una mala racha.

El poder de la mente en este caso suele jugar un papel muy importante y es que si uno cree que algo funciona, acabará funcionando.

La creencia que tenemos de nosotros mismos, de nuestras capacidades, se convierten en profecía que se cumplen y son determinantes en nuestro rendimiento.

Constancia

No creo que sorprenda a nadie, que digamos que la constancia es un aspecto a tener en cuenta, y es que, para tener la forma física, la mental y la técnica necesaria, es condición indispensable ser una persona constante. Constante en su entrenamiento físico y mental, constante en el cuidado de la alimentación y los hábitos, etcétera. Hay que tener muy claro cuál es el grado de compromiso y tener determinación.

Trabaja tu capacidad de constancia para seguir adelante y luchar por la victoria, nunca dando nada por perdido. Luchar contra viento y marea, haciendo frente a todo tipo de adversidad: cansancio, fatiga, dolores, hasta convertirnos en auténticos guerreros de batalla.

Caer está permitido, levantarse es una obligación

Control de las emociones y del pensamiento

Uno de los últimos aspectos que vamos a mencionar en este artículo es la gestión de las emociones y pensamientos. Un deportista que quiera ver sus frutos, no debe permitir que las emociones negativas (ejemplo, la frustración), se hagan dueñas de él. Éstas tienen un gran impacto en el rendimiento, en el estado de forma física e incluso en la salud (baja la eficacia del sistema inmunológico). Generan un gran desgaste de energía, falta de concentración en los objetivos, e incluso generan pensamientos de abandono.

Es necesario saber darle la vuelta a las emociones negativas en cada momento e independientemente de las circunstancias, tú eres fuerte, tú lo has trabajado, y tú te mereces la victoria.

Educa tu mente para alimentarte de pensamientos positivos, y esto reforzará además tu motivación. Metiendo en tu coctelera los aspectos antes mencionados, un entrenamiento de nivel y una buena alimentación, hará que te encuentres en los picos altos de rendimiento.

Además varios estudios revelan que aquellos que gestionan de forma hábil sus emociones y pensamientos, se muestran más calmados, vitales y mentalmente fuertes. También ha quedado demostrado que aquellos deportistas con gran influencia de emociones negativas sufren más lesiones y disminución dela eficacia del sistema inmunológico.

El optimismo y el pesimismo auguran tanto los buenos resultado como los fracasos, también son indicadores del resultado que tendrán cuando trabajamos bajo presión.

Por eso, sé constante en tus entrenamientos y buenos hábitos, mantén la concentración en momentos de máxima presión, demuestra tu valía en los momentos de verdad, recupérate de los posibles fracasos permaneciendo motivado y seguro de ti mismo en todo momento; sólo así serás poseedor de la combinación perfecta para ser un deportista de éxito.

No dejes que las emociones negativas te invadan, ya que lo único que hacen es hacernos pasar un mal rato y bajar nuestro rendimiento, la capacidad de atención y concentración.

Y nunca olvides que el origen de la práctica del deporte es la diversión, que la respuesta que te hagas cuando te preguntes, ¿por qué practico este deporte? Sea, porque disfruto con ello.

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