Quiero correr por montaña, pero… Por Jordi Corbella

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corredores populares montaña
Foto: javea.com

Hace unos años el running era un deporte practicado por unos pocos, en los últimos tiempos, sin embargo, este ha sufrido un boom destacable y ha hecho que sean muchos los que se han animado a practicarlo con cierta regularidad.

Casi a la par que subía la participación en las carreras populares de asfalto lo hacía también en las denominadas carreras por montaña, pero

¿es lo mismo correr por asfalto que hacerlo por la montaña?

Evidentemente no, a ningún nivel pueden compararse las dos disciplinas pero si es cierto que una se ve condicionada por la otra. A priori, resulta mucho más atractivo participar en carreras que se desarrollan en el medio natural antes que hacerlo en otras que lo hacen en medio de las ciudades, pero son muchos los factores que intervienen en la una y en la otra y por los cuáles conviene hacer una diferenciación muy clara.

Cuando un corredor empieza a salir a correr por las calles de su ciudad aspira a llegar a completar unos diez kilómetros, una distancia considerada como la mínima para participar en carreras populares y a partir de ahí la ilusión va haciendo que primero decida bajar tiempos en esa distancia, después ponga sus miras en una media maratón y muchos son los que sitúan allí su límite.

Algunos, más atrevidos, se lanzan a intentar el reto de conseguir completar un maratón, pero son los menos dentro del gran número de corredores. Pero…

¿Qué pasa si nos animamos a participar en una carrera por montaña?

pues que mientras que si corriéramos por asfalto nadie se apuntaría a un maratón por el simple hecho de probar, ¿Por qué sí lo hacemos en montaña? Está bien creernos capaces de todo, solo así mejoraremos, pero  es verdad que uno actúa en función de lo que se le ofrece, y mientras en asfalto tenemos la oportunidad de correr competiciones de 5, 10, 15, 21 y 42 kilómetros, en montaña a la hora de inscribirse nos encontramos con competiciones cuyo mínimo suele ser 21 y máximos estratosféricos, hecho que hace variar nuestra percepción de la realidad y por ente de nuestras capacidades.

En asfalto no queremos correr la de cinco y forzamos a la de diez, así en montaña muchas veces no queremos correr la mínima y forzamos a la de 30,

¿pero estoy preparado? No. La respuesta es no, no lo estás si te apuntas por probar, no lo estás si lo has hecho por descarte…

Con la, cada vez más frecuente presencia de corredores populares en las carreras por montaña, abogo para que aumenten las distancias de 10, 15 kilómetros para que la gente pueda probarse sin necesidad de forzar, de forma contraria estaremos creando un micromundo en el que tan solo los más fuertes quedaran.

El éxito del asfalto es que proporciona muchas opciones a todos los participantes haciendo que cada uno se sienta realizado con su distancia.

En la montaña estamos yendo a cada vez más y más kilómetros pasando por alto que el éxito y la supervivencia de un deporte dependen de los corredores populares y convertimos en infiernos carreras para pasarlo bien.

¿La culpa? Tú que opinas,

¿depende de la distancia la supervivencia de este deporte en el ámbito popular?

Jordi Corbella, juez-árbitro de Carreras por Montaña de la F.C.D.M.E.

2 COMENTARIOS

  1. Coincido plenamente, en el “Detalle”…. iniciarse en 10 – 15 km….y tras varias….21 y así “Si lo aguantas” sucesivamente…… aumenta… He visto retirarse gente mas Joven y mas Fuerte que yo (Tengo 65 años)…retirarse en estado lamentable en los km. 30 . 40 y 50km. de algunas carreras……”Prevenir” antes que lamentar… por favor pensar que esto es un deporte y diversión , prepárate y revisa “Tu motor” y Carrocería. Un buen articulo, enhorabuena

    • Gracias Javier por tu aporte! Desde luego que hay que saber medir bien el lugar donde uno se encuentra, para poder llegar a disfrutar de este deporte….

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