Quiero ser como él…, si supiera que existe… por Jordi Corbella

0
1139

nuriapicasHace poco sabíamos de la hazaña de la corredora catalana Núria Picas, que coincidiendo con Sant Joan consiguió un reto difícil de calificar, uniendo dos de las rutas entre refugios más emblemáticas de Catalunya: la Cavalls del Vent i Carros de Foc, demostrando que ha sido, es, y será una de las mejores corredoras de ultra distancia de todos los tiempos.

Esta misma semana, hemos conocido también que otro catalán: Kilian Jornet, a modo de entrenamiento para su futuro reto del Everest, ha ascendido dos veces al Mont Blanc en un mismo día, en un tiempo total de 12 horas.

Para los que nos movemos en este mundo y estamos al corriente de todo aquello que va sucediendo, es fácil enterarse de las hazañas de los profesionales de este deporte, pero

¿y el público en general?,

pues evidentemente no sabe quienes son ni ellos, ni muchos otros corredores de renombre, y si lo saben desconocen ya no solo esos retos conseguidos sino la mayoría de sus hazañas.

Y ese, no es tan solo un problema del mundo de la montaña, ya que desgraciadamente son muchos los deportes que viven bajo la sombra del todopoderoso fútbol. No podemos pedir que las noticias relacionadas con los demás deportes ocupen el mismo espacio en prensa que el fútbol, seguramente ni podemos ni queremos convertir la montaña en un circo mediático, pero lo que si resulta inquietante es que personas tan reconocidas fuera de nuestras fronteras, capaces de desafiar los límites del cuerpo humano y mostrarnos una serie de valores inherentes al entorno en el que desarrollan sus actividades pasen absolutamente desapercibidas por el resto de la población.

No pedimos una sección diaria en los deportes generalistas sobre montaña, pero si una reivindicación de que cuando hay profesionales de otros deportes que consiguen hazañas fuera de lo normal, como mínimo aparezcan a los ojos del gran público para que este les ofrezca un mínimo de admiración. No por reconocimiento mediático, ni económico, sino para mostrar que hay deportes más allá del gran dios fútbol, y que como mínimo

el coche nuevo de un futbolista no pase por encima de un reto como los anteriores comentados.

La montaña y los corredores tienen en si unos valores adquiridos por naturaleza, nunca mejor dicho, como el respeto al entorno, la ayuda al que compite contra mí y el espíritu de superación… Unos valores que huyen de luchas y guerras e insultos a los demás. Si más jóvenes supieran de este tipo de imágenes: de alegría y felicidad al llegar a meta el último, de retos que parecen imposibles… haríamos que todo funcionara mejor.

Jordi Corbella, juez-árbitro de Carreras por Montaña de la F.C.D.M.E.

COMPARTIR

Dejar una respuesta